Sábado, 21. Octubre 2017

El Hotel Bauen. Foto: Diego Torres Silvestre (CC BY 2.0)El Hotel Bauen. Foto: Diego Torres Silvestre (CC BY 2.0)Argentina está viviendo una destacada movilización social contra la mala gestión del gobierno de Mauricio Macri. Las huelgas convocadas por diferentes sectores profesionales y el desalojo del Hotel Bauen comienzan a poner en entredicho el gobierno que derrocó la época kirchnerista.

Mauricio Macri llamó al diálogo nacional cuando tomó posesión el 10 de diciembre del 2015, pero desde que asumió su mandato, la situación en Argentina no ha estado caracterizada por el diálogo. El gobierno que dirige disparó la inflación con devaluación y tarifazos. Según los datos del Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos) la inflación del trimestre pasado fue del 6,3 %.

Las consecuencias de esta gestión gubernamental ha tenido respuesta contundente: en los últimos dos meses el gobierno de Macri se ha tenido que enfrentar a las movilizaciones multitudinarias (la cifra menor ha sido de 70 mil personas) que se han celebrado a lo largo de todo el país. Entre ellas, cabe destacar la huelga general convocadas por el sindicato CGT del pasado día 6 de abril y la protagonizada por los profesores que desde hace 60 días quieren revertir la rebaja salarial que el gobierno aplicó y el que los ha represialido duramente en Buenos Aires.

Hoy, Macri y su gobierno se enfrentarán a un nuevo pulso en Buenos Aires, la capital argentina: el Hotel Bauen tiene orden de desalojo.

Precedentes del Hotel Bauen

Como consecuencia de la crisis ecónomica del 2002 los trabajadores apostaron por gestionar fábricas abandonadas por sus propietarios . A fecha de hoy, el número de empresas empresas recuperadas alcanzan alcanzan las 370. Una de ellas es el El Hotel Bauen. Este hotel pertenecía al Grupo Bauen” y fue construído con el apoyo de la dictadura militar. A mediados de los 90 sus propietarios lo abandonaron dejando una deuda millonaria al Estado. En el 2003 los trabajadores que trabajaron allí, lo recuperaron y este hotel se ha convertido en una de las empresas recuperadas más conocidas. Se ha convertido en símbolo por estar en pleno centro de Buenos Aires, en Callao-Corrientes, y porque es un centro de reunión para asambleas y eventos de sindicatos o de diferentes colectivos sociales hacer actividades que en otros lugares no se pueden como encuentros sindicales, gremiales, lanzamientos políticos o asambleas.

La expropiación

Como muchas otras empresas recuperadas, el Hotel Bauen nunca ha terminado de legalizar su situación y esa vulnerabilidad le ha mantenido en conflicto desde la ocupación. En el 2007 la jueza Paula Hualde dictó una orden de desalojo del hotel. Se fue apelando a diferentes instancias hasta que llegó a la Corte Suprema y en el 2011, el veredicto dio la razón a Hualde. En ese momento, la ejecución de esa resolución judicial le correspondía a los Kirchner y desde ese momento los 150 trabajadores del Hotel Bauen comienzan la batalla para que el Congreso y el Senado voten por una ley de expropiación. El 30 de noviembre del 2015, en la última sesión parlamentaria del gobierno de Cristina Fernández, el Congreso aprobó la propuesta de ley presentada por el diputado del partido de los Kirchner, Carlos Heller junto con otros diputados del Mayoría del Frente para la Victoria. Lo consiguieron cuando el senado argentino lo aprobó más tarde, cuando Macri asumió la presidencia del gobierno.

El veto de la ley de expropiación

El 26 de diciembre del 2016, Mauricio Macri veta esa ley de expropiación aprobada y los trabajadores del Hotel Bauen se quedan sin cobertura política. El decreto es el 1302 publicado en el Boletín Oficial. De este modo, la jueza Hualde vuelve a tener vía libre y el 1 de marzo de este año ordena la orden de desalojo para el 14 de abril de 2017.

En diferentes ocaciones, Mauricio Macri se ha referido a estas empresas como una lacra y que sus trabajadores unos usurpadores que roban a la propiedad privada. Para él, los negocios son para los empresarios, no para los trabajadores.

Aunque en la República Argentina siempre ha existido el veto presidencial, para muchos Macri es un presidente autoritario que gobierna el país por decreto. A pesar de que no tiene mayoría en el Congreso, ha firmado el máximo de decretos- en necesidades de urgencia- que existió en la historia argentina y veta sistemáticamente todas las leyes que tiene que ver con las empresas recuperadas.

Recursos y consecuencias del desalojo.

En Argentina, como en otros países latinoamericanos, cabe el »Recurso de Insistencia«. Este proceso está basado en que las leyes que veta el presidente puedan volver a votarse en el Congreso a través de este recurso. En estos momentos los trabajadores del Hotel Bauen, junto con otros colectivos sociales – entre ellos Facultad Abierta – están pidiendo apoyos internacionales para que este recurso surta efecto y los diputados vuelvan a votar a favor de la expropiación pero para los trabajadores tienen claro que la clave es que el 14 de abril no puedan echarles del Hotel.

Este desalojo puede tener varias consecuencias. Si el gobierno logra el desalojo que no se pudo en 14 años, se crearía un precedente para el resto de empresas recuperadas que existen en el país. En cambio, si no se logra desalojar el Bauen e impedimos hacer efectivo el veto, la situación cambia totalmente. Hoy los trabajadores tienen a su favor una amplia cobertura mediática y puede convertirse es un caso complicado para el gobierno. Macri ya está siendo hackeado por la movilización social argentina.

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