Miércoles, 19. Diciembre 2018

Prensa ObreraA dos semanas de que se realice la cumbre del G20 en Argentina, el gobierno ha lanzado una caza de brujas con el propósito de garantizar la cumbre que reunirá a los jefes de las principales potencias imperialistas en Buenos Aires.

En el día de ayer, hubo 14 detenciones y fueron allanados los locales del club social y deportivo “La Cultura del Barrio”, en Villa Crespo, y el Ateneo Anarquista de Constitución. Como mascarada de los operativos, el gobierno esgrime dos presuntos atentados frustrados en el día de ayer. Pese a que es poco lo que se sabe de estos hechos, la ministra de seguridad Patricia Bullrich declaró que ambos episodios que adjudicó a diferentes organizaciones tuvieron “absoluta conexidad” lo que estaría demostrado porque sus supuestos autores “coincidieron en eventos”. Dos jóvenes de la comunidad musulmana local fueron detenidos, acusados de integrar el partido libanés Hezbollah, a raíz de una denuncia fue realizada por la DAIA. En su domicilio fueron halladas algunas armas viejas, de bajo calibre, que los familiares de ambos jóvenes explicaron formaban parte del equipo de caza de su abuelo y se encontraban documentadas.

Estas operaciones tienen un claro mensaje de amedrentamiento del gobierno contra la población. A esto, se suman pruebas de que la AFI ha realizado espionaje a todo tipo de organizaciones que rechazan el G20. Así lo difundió el diario Perfil hace dos semanas: “la AFI tiene bajo la lupa a los grupos y militantes anti-G20”. Entre ellas, se hizo pública la investigación ilegal sobre la asociación Attac, de quienes se difundieron sus movimientos bancarios. Hay una coordinación entre los servicios de inteligencia de los países participantes de la cumbre, que han confeccionado un listado de 2 mil personas que han participado de protestas en otras cumbres a las cuales las autoridades no le permitirán su ingreso al país. Para dejar en claro que no pretende permitir ninguna protesta social ni el derecho a manifestarse, Patricia Bullrich convocó a los porteños a irse de la ciudad de Buenos Aires durante los días que dure el evento internacional.

El clima y acciones represivas que está generando el gobierno contra cualquier manifestación de repudio al G20 y sus políticas recién comienza. Bullrich ha dejado en claro que pretende demostrar la capacidad de “control social” del gobierno: a ello responde el cruce con la Cancillería del Reino Unido, que alertó a sus ciudadanos en nuestro país por el posible desarrollo de protestas y atentados en el marco de la cumbre del G20. El gobierno sobreactúa para mostrar potencia operativa a los ojos de las grandes potencias.

El operativo para esos días implica una militarización en torno a 12kms de distancia a la zona en la cual se realizarán las actividades del G-20, más de 13 mil uniformados de Policía Federal y Bonaerense, Gendarmería, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria, fuerzas especiales “antidisturbios”; cuatro carros de asalto blindados donados por China, aviones de combate, lanchas, barcos, motos y un largo etcétera, además de la utilización de un costoso sistema israelí (5,2 millones de dólares) para rastrear opositores en redes sociales y acceder a bases de datos públicas y privadas.

La persecución del gobierno, el espionaje y la represión al servicio de Trump, Bolsonaro y los jefes del imperialismo contra aquellos que rechazamos la política que viene a reforzar el G-20 en Argentina y en todo el mundo debe ser impugnada en la calle. No se puede permitir el amedrentamiento ni la prohibición de manifestarse democráticamente.

El Frente de Izquierda se movilizará el viernes 30 contra las políticas imperialistas y el ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI. Abajo la caza de brujas de Bullrich-Macri.

Fuente: Prensa Obrera / RedGlobe

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