La guerra comercial protagonizada por China y Estados Unidos, fue el inicio del reacomodo geopolítico internacional. Potencias imperialistas que representan al mismo sistema que oprime y encadena a la clase trabajadora, encaminadas en la expansión de nuevos mercados así como la creación de nuevos lazos comerciales, que en realidad son apropiaciones que los países imperialistas tienen con los países mal llamados en vías de desarrollo, estos generan estrategias económicas que terminan por demostrar la realidad del sistema capitalista y con ello lograr grandes beneficios.

Está guerra comercial fue puesta en jaque temporalmente por un suceso mundial, una pandemia que está azotando al mundo entero, teniendo a la clase obrera al borde de la lona demostrando en su máximo esplendor, todos los derechos y prestaciones que como trabajadores hemos perdido. Al mismo tiempo apuntando al verdadero enemigo, si bien el capitalismo no se detiene ni mucho menos la búsqueda de nuevos mercados, esta pandemia ha hecho desacelerar las economías mundiales. 

Hoy en día el mundo atraviesa por una contingencia internacional, desatada por un virus que ha puesto en amenaza a la economía mundial. Las grandes potencias capitalistas se han visto reducidas al no tener los medios ni las medidas necesarias para solventar la crisis. Esto como resultado del precarizado sistema de salud que incluso en naciones tan desarrolladas, como Italia y Estados Unidos, no han podido sostener la. 

Hoy los liberales han acusado a las políticas públicas de ser en primera instancia las culpables de no poder hacerle frente al virus del COVID-19, sin embargo debemos acusar al verdadero culpable, al enemigo de nuestra clase, el Capitalismo. Es grave pensar que esta contingencia derrotará o debilitará al mismo,  ya que éste se alimenta de tales crisis, y de los resultados que estas conllevan. Los ojos del mundo están puestos en las políticas keynesianas que buscan frenar esta pandemia, y con ello  esconder la gravedad de la crisis económica a la que el capitalismo nos ha estado arrastrando, misma que fue acelerada por la actual contingencia. 

La desaceleración económica y la baja demanda mundial provocadas por la pandemia, inevitablemente han de conllevar a una crisis, son  los ciclos económicos capitalistas, después de un auge viene una depresión y con ello la crisis para poder implantar medidas necesarias para hegemonizar el capitalismo y reducir aún más la fuerza y la organización obrera mundial. Todo esto y sumado al desplome del peso y del crudo mexicano, apuntan a un panorama pésimo para la economía mexicana. La especulación junto con la recesión darán paso a la inflación, desencadenando una crisis económica que será cargada por los hombros de la clase trabajadora, como resultado de la sobreproducción capitalista, la cual no busca soluciones sino la producción de plusvalía y con ella, sus ganancias. 

Hoy en día ante esta pandemia, se vuelven más notorias las condiciones a las que el capitalismo nos ha arrojado a vivir, a nosotros la clase obrera, trabajadora y popular, mostrando el fracaso de las políticas públicas reformistas que han enajenado a nuestra clase de la realidad. A pesar de que hoy, los economistas burgueses acusan del fracaso del modelo económico,  éste último solo es una más de las caretas del sistema, más el capitalismo se está reforzando y transformando, se han de agudizar las contradicciones de clases, surgirán tiranías bajo las las banderas del nacionalismo y es en este momento donde la Vanguardia Proletaria debe reforzarse e intensificar el trabajo político, en los barrios, en los centros de trabajo y ocupar un papel importante en estos tiempos que han de venir, guiar a la masa obrera a buscar el porvenir de nuestra clase, y con ello la revolución proletaria. 

Solo caminando hacia el socialismo comunismo, nuestra clase encontrará su emancipación, una sociedad sin clases y un sistema de producción colectivo y estrictamente planeado. No hay medias tintas, ni reformas que acaben con nuestra explotación, sólo la revolución podrá, ante la pandemia, ante la crisis, unidos como clase trabajadora y organizándonos saldremos adelante.

Fuente:

El Comunista – Órgano del Comité Central del Partido Comunista de México