Intervención de Joan Josep Nuet al Congreso de los Diputados

El Grupo Parlamentario Republicano propone limitar la Justicia Militar a situaciones de guerra, conflicto armado internacional o estado de sitio.

En un estado democrático ni la democracia ni la justicia pueden quedar a las puertas de los cuarteles.

En un estado democrático, ninguna de sus instituciones puede eludir el control democrático. Delitos tan execrables como la corrupción o los de naturaleza sexual deben no solo ser reprobados de forma tajante, sino que la justicia debe proceder de forma ejemplar a cortar de raíz estas prácticas.

La existencia de una jurisdicción militar en España es una excepción admitida, no exigida constitucionalmente, por ello es una opción política mantenerla o restringirla.

La Justicia Militar es un anacronismo en España y una anomalía en Europa. Alemania la eliminó en 1949, Francia en 1982, Holanda, Bélgica, Noruega o Dinamarca han hecho lo mismo. Llevamos 70 años de retraso respecto a Alemania y 50 respecto a Francia.

La existencia de la Justicia Militar en tiempos de paz se manifiesta contraria a las recomendaciones internacionales sobre la materia, incumple varios de los 20 principios del Informe Decaux de NNUU; el 13, derecho a un tribunal competente, independiente e imparcial, el 14, publicidad del juicio, el 15, garantía del derecho de defensa y del derecho a un juicio justo e imparcial, el 16, acceso de las vías a la tutela judicial efectiva o el 17, interposición de recursos ante tribunales ordinarios.

Un delito sexual o de corrupción es un delito, lo realice un militar o un civil. Existen demasiados ejemplos de corruptos y acosadores militares que por delitos graves son condenados, solo, a menos de tres años de prisión, lo cual, en aplicación de las prerrogativas del Código Penal Militar, les permite seguir en el ejército. En algunos casos al lado de sus víctimas.

De las 174 denuncias por acoso o agresión sexual y laboral hasta 31 de diciembre de 2015 solo 1 de cada 10 acabó en condena y ninguna en expulsión del ejército. De 2016 a 2018 de las 90 denuncias de naturaleza sexual, ninguna, terminó en condena.

Porqué, miles y miles de mujeres han abandonado el ejército en los últimos años, porqué (salvo algunas excepciones) muy pocas desempeñan una exitosa carrera militar y acceden a altas responsabilidades de mando.

Ningún coronel ni general ha sido expulsado en los últimos 19 años por corrupción de las FFAA, a pesar de casos tan sonados como el Acart Getafe, las facturas falsas en el Ejército del Aire, la corrupción en el Hospital Gómez Ulla o la corrupción en la adjudicación de contratos del Ministerio de Defensa.

En las FFAA del Estado Español los “trapos sucios” de lavan en casa y se practica una verdadera “omertá” bajo la protección de los Tribunales de Justicia Militar.

En las FFAA del Estado Español son las víctimas, los y las denunciantes, las que son escrutadas y acusadas, muchas de ellas son expulsadas del Ejército o acaban abandonándolo.

Cuál es la realidad más allá de mantener la formalidad de las garantías procesales, la realidad es:

  • Funcionan las amistades forjadas en promociones
  • Se cultiva la confianza y la protección de los oficiales de más alto rango
  • Se practica la desconfianza en quien denuncia
  • Se cuestiona el valor de los testigos y sus declaraciones según su posición jerárquica en el ejército
  • Funciona el temor de los denunciantes a no obtener apoyos de los superiores para ascensos o traslados
  • Las declaraciones se realizan más ante un superior jerárquico militar que ante un juez o un fiscal

En España hacer circular manifiestos de apología del Franquismo en la práctica no se sanciona ni persigue, pero, denunciar a acosadores sexuales, denunciar la corrupción o firmar manifiestos antifranquistas si conlleva sanción y expulsión del ejército.

Hoy ponemos voz a esas víctimas, gracias a las asociaciones militares democráticas y antifranquistas que son el germen de esta iniciativa, el corporativismo retrocederá y la justicia finalmente triunfará.

Font:

Comunistes de Catalunya