16 | 09 | 2019

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, aseveró que Rusia y Venezuela no son provincias pertenecientes a Estados Unidos, y por tanto el gobierno de Trump no tiene derecho a sugerir como deben desarrollarse sus relaciones diplomáticas y bilaterales de manera alguna.

Las declaraciones de Zajárova surgen luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que “Rusia debe irse de Venezuela”, tras el arribo a territorio venezolano de dos aviones militares rusos con personal especialista en el marco del tratado de cooperación técnica- militar, suscrito entre ambos países en el año 2001.

Zajárova indicó que pudo percibir en estas declaraciones “un intento arrogante de dictar a dos Estados soberanos como deben construir sus relaciones”, y exhortó al gobierno estadounidense a implementar su propio concepto de salida y no intervenir en los asuntos internos de otros países.

“Aconsejaría a la administración de Estados Unidos que también concrete libremente las promesas que fueron hechas a la comunidad internacional, en particular el caso de Siria, pasó un mes y me gustaría aclarar ¿salieron o no?”, enfatizó la Diplomática.

Desde hace meses, Donald Trump viene repitiendo una frase que solo busca propiciar la salida del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, “todas las opciones están sobre la mesa”, al respecto, Zajárova aseguró que el gobierno de Estados Unidos está desarrollando una serie de acciones sistemáticas dirigidas a la desestabilización de Venezuela, entre las que mencionó la imposición de sanciones contra el sector financiero, petrolero y minero, intentos de entrega de una supuesta ayuda humanitaria a la fuerza, actos de sabotaje contra el sistema eléctrico y amenazas de intervención militar.

Plataforma para una intervención en Venezuela y amenazas latentes

Zajárova denunció también que tras el acuerdo entre EEUU y Países Bajos sobre la distribución de “asistencia humanitaria” desde Curazao a Venezuela, el territorio de esta isla puede convertirse en una plataforma para la injerencia en los asuntos internos del país suramericano.

El tratado entre EEUU y Países Bajos, firmado el pasado 15 de marzo, “a primera vista es solo el permiso a los representantes estadounidenses de tener acceso a la infraestructura de Curazao con el propósito de usarla para la prestación de ‘ayuda humanitaria’ a Venezuela y terceros países”. No obstante, el documento en cuestión permite el acceso no solo de civiles, lo que puede significar la movilización de fuerzas militares, alertó.

“La Haya (donde se encuentra la sede del Gobierno de los Países Bajos) le ha dado carta blanca a los estadounidenses para el uso de su antigua colonia como una plataforma para la intervención agresiva en los asuntos de Venezuela con el pretexto de las consignas humanitarias”, subrayó.

Por su parte, el consejero de Donald Trump, Elliot Abrams, alertó irrespetuosamente que “sería un error para los rusos pensar que tienen una mano libre en Venezuela” y detalló que el gobierno estadounidense ha mantenido conversaciones con comerciantes de petróleo y otras naciones para que no lo compren a Venezuela.

Fuente:

Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela

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