Queridos e queridas amigas,
Queridos e queridas camaradas,

Antes de todo, en nombre del Partido Comunista Portugués, una palabra de agradecimiento por la invitación a participar en esa iniciativa, contribuyendo para el esclarecimiento de la situación política en Portugal. Aprovecho también, sea cual sea el posicionamiento político de unos y de otros, ni pretender posicionarme ante la cuestión catalana, dejarlos una palabra de solidaridad con el pueblo de Cataluña, ante la represión del estado español.

Para hablar de la situación política portuguesa al día de hoy, ay que revisar, aún que de manera resumida, el pasado.
Portugal refleja el resultado de los problemas acumulados a lo largo de cuatro décadas de una política de derecha por diferentes gobiernos socialistas, de derecha y de derecha cristiana y de 32 años de integración capitalista europea, llevada por esos mismos gobiernos. Problemas agravados por la implementación de los Pactos de Estabilidad y Crecimiento del Gobierno PS entre 2009 y 2011 con apoyo de la derecha, y el "Memorando de Entendimiento", un verdadero Pacto de Agresión que esos partidos firmaron con el FMI, el BCE y la Comisión Europea.

Las políticas derechistas y la sumisión a la Unión Europea y al Euro están limitando y poniendo en peligro la posibilidad de un desarrollo soberano para el país y sometiendo su política exterior e interior a la estrategia de las grandes potencias europeas, Estados Unidos y la OTAN.

Portugal es hoy un país más periférico, dependiente y vulnerable. En lugar de la prometida «cohesión económica y social», lo que marca la evolución de la Unión Europea es la enorme y creciente asimetría en el desarrollo económico, una acelerada concentración y centralización del capital y la imposición de una mayor explotación y regresión social.
Esas políticas de derecha y los cuatro años y medio del gobierno del PSD / CDS-PP, ademas de la implementación del Pacto de Agresión, estuvieron marcados por un ataque violento contra los derechos de los trabajadores y del pueblo; grandes deudas y déficits externos; desequilibrio de las finanzas públicas y insostenibilidad de la deuda pública; reducción de la inversión pública y privada, pérdida del control nacional de sectores estratégicos, desempleo, depreciación salarial, precariedad laboral y empobrecimiento; restricciones al acceso a servicios públicos esenciales (salud, educación, justicia); desequilibrios territoriales y trastornos y desórdenes regionales; la degradación ambiental y la creciente mercantilización de la naturaleza y del agua; se restauran los valores y el pensamiento reaccionarios, el revisionismo histórico, particularmente con respecto a la historia contemporánea, el fascismo y la revolución de los claveles; la degradación y subversión del régimen democrático establecido en la Constitución de la República Portuguesa y el debilitamiento de los componentes sociales del aparato del Estado; la corrupción y el asalto a los activos públicos, la promiscuidad público-privada, la creciente subordinación del poder político al poder económico y de la democracia y la soberanía nacional a las decisiones e imposiciones de la Unión Europea y las grandes potencias.

Esos años también estuvieron marcados por la respuesta de los trabajadores y el pueblo, con el desarrollo de importantes luchas contra la política de la derecha y el Pacto de Agresión, y en defensa de sus derechos, intereses y aspiraciones.

Las elecciones del 4 de octubre de 2015

Las elecciones del 4 de octubre de 2015 supusieron la condena inequívoca de la coalición PSD / CDS-PP que aún que siendo la fuerza política mas votada, sufrió una pesada derrota. Fue una derrota no solo de su gobierno, sino también de su política.

Fue a esta demanda de cambio que el PCP respondió tomando la iniciativa de ayudar a romper con la acción destructiva del gobierno de derecha, asegurando su caída y arrebatándoles de el poder. Pero también con el objetivo de, al dar expresión política a la lucha de los trabajadores y las personas, no perder la oportunidad de lograr avances, aunque limitados.
La solución política que se alcanzó, con las tres posiciones conjuntas que el PS ha firmado con otros tantos partidos , una de ellas com el PCP, es absolutamente conyunctural y no se corresponde con el objetivo necesario de romper con la política de derecha e implementar la política patriótica y de izquierda, que defendemos desde el PCP. Es una solución obviamente limitada por las diferencias programáticas, conocidas y declaradas.
Hay que dejarlo claro. El marco político no significó la formación de un gobierno de izquierda, sino la formación y el ingreso al poder de un gobierno minoritario del PS, con su propio programa; no la existencia de una mayoría de izquierda en la Asamblea de la República, sino la existencia de un equilibrio de fuerzas donde el PSD y CDS-PP son una minoría, y donde, al mismo tiempo, los grupos parlamentarios del PCP y verdes condicionan las decisiones y son cruciales e indispensables para la restauración y el logro de derechos e ingresos; no es una situación donde el PCP sea una fuerza de apoyo del gobierno a través de cualquier acuerdo de incidencia parlamentaria, sino una situación en la que, habiendo contribuido a garantizar que el gobierno pueda asumir su cargo y llevar a cabo su acción, el PCP conserva plena libertad política e independencia , guiando permanentemente su evaluación y decisiones en función de los intereses de los trabajadores, el pueblo y el país. Es una solución política que se adoptó con total independencia y con identidad propia, reafirmando nuestro Programa y proyecto, con el objetivo de trabajar para lograr una ruptura con la política de derecha y una política patriótica y de izquierdas.

Los avances y limitaciones de la nueva situación política

El PCP valora el conjunto de medidas alcanzadas en los últimos Presupuestos del Estado, con su decisiva contribución en una línea de defensa, reposición y conquista de derechos.
Algunas de ellas con el sello determinante del PCP:
. Aumento de las pensiones (2017 y 2018)
. Reducción de impuestos domésticos y las tarifas sanitárias
. la progresiva entrega gratuita de manuales escolares.
. La Reposición y ampliación del alcance de las transferencias sociales familiares
. Recuperación de 4 días santos robados
. Permiso para que los municipios contraten trabajadores
. Reposición de la semana laboral de 35 horas para los trabajadores públicos
. Reposición del acuerdo colectivo a la administración pública
. Pago total de las horas extraordinarias de trabajo y trabajo nocturno en la administración pública
. Reposición del pago por entero del subsidio de Navidad (se estaba pagando en duodécimos)
. Eliminación de los recortes salariales en la administración pública
. Eliminación de recargo en el impuesto a la renta.
. reducción del impuesto a la renta para los ingresos más bajos, mediante la creación de dos nuevos niveles que cubren 2 millones 800k personas
. Aumento en el número de gastos que pueden ser deducibles en el impuesto a la renta
. Reversión de la privatización y control público de importantes empresas de transporte (TAP)
. Prolongación de la tarifa regulada de energía eléctrica y reducción del precio del gas envasado
. el Aumento del salario mínimo, y se me permiten, hablaré un poco sobre esto. Fue el PCP, con los verdes, los únicos partidos que asumieron desde 2015 la demanda de que se alcanzara inmediatamente el valor de 600 euros para el salario mínimo, como un elemento de justicia social y de recuperación de la capacidad adquisitiva. Con las actualizaciones, el salario mínimo, se sitúa en los 580 euros brutos, y tiene hoy un valor inferior al de 74, cuando fue puesto en marcha. Portugal es un país de salarios muy deprimidos. Así se comprende que, entre 2006 y 2016, con los limitados aumentos salariales, el porcentaje de trabajadores con salario mínimo ha crecido de 4,5% a un 23,3%. No existieron razones, sino políticas, para que el PS no implementase el aumento a los 600 euros en 2016, anunciándolo a solo dos días para el próximo año.

El conjunto de medidas alcanzadas están lejos de la respuesta necesaria y plena al conjunto de los problemas acumulados que condicionan el desarrollo del país y está limitada y condicionada por las opciones y orientaciones estratégicas del PS y de su gobierno que impiden una respuesta estructural a las cuestiones centrales que se plantean en el país.
Los elementos positivos de la evolución de la situación económica del país no alteran su marco estructural. Los indicadores económicos que se han revelado (en particular el crecimiento del PIB en 2017 en el orden del 2,6%) reflejan el impacto de la reposición de los ingresos que estimuló el consumo y el mercado interior. Para un impacto más positivo en el desarrollo soberano del país deberían ser acompañados de medidas de valorización e incremento del aparato productivo nacional. Al mismo tiempo reflejan un entorno externo favorable, pero que el país no controla - las tasas de interés y la baja del precio del petróleo, las inyecciones de liquidez por parte del BCE, el crecimiento económico en los principales países con los que se relaciona Portugal.
Se trata de una situación que, además de arrastrar consigo la creación neta de empleo (aunque fundamentalmente basada en bajos salarios y vínculos precarios), contribuye a una mayor recaudación del ingreso fiscal, realidad que el Gobierno PS aprovecha para justificar y validar su opción de no romper con la política de derecha. Sin embargo, los avances en la creación de riqueza desde la introducción del euro en Portugal muestra que entre 2002 y 2015 el crecimiento económico estuvo prácticamente estancado (incremento medio anual del PIB del 0,7% y una disminución de más del 30% de la inversión que hace evidente que además de pequeñas oscilaciones de coyuntura, no será posible garantizar un crecimiento duradero y sostenido dentro del euro.
Portugal sigue sufriendo problemas estructurales profundos. La política de derecha agravó dependencias, destruyó capacidad productiva, debilitó estructuras y servicios del Estado, fragilizó al país en múltiples dimensiones. Problemas derivados y agravados por el domínio del poder de los monopolios sobre los sectores estratégicos de la economía, con un aparato de Estado moldeado a sus intereses y un País atado a imposiciones supranacionales y a su estratégia de explotación y acumulación capitalista. Las causas reales de la tragedia de los incendios florestales del año pasado, revelan la dimensión de las consecuencias duraderas de la política de derechas.

Los sectores estratégicos de la economía están hoy dominados por los monopolios, nacionales y sobre todo extranjeros, con sucesivos gobiernos que tomaron partido por el gran capital. La situación escandalosa de emplesas privatizadas, especialmente en la PT (comunicaciones), en los CTT (correos) o EDP (energia), con una creciente degradación de los servicios públicos prestados, el ataque a los derechos de los trabajadores y el agravamiento de los precios y tarifas acompañados al mismo tiempo por la salida de miles de millones de euros para el extranjero, es reveladora de la incompatibilidad entre los intereses nacionales y los de los grupos económicos.

Se sigue llevando a cabo una política orientada por opciones de contención del crecimiento de los salarios. La precariedad sigue teniendo una gran dimensión, se acentúa la desregulación de los horarios de trabajo. La represión y violación de los derechos y libertades de organización e intervención sindical, incluido el derecho a la huelga, es una realidad, la contratación colectiva sigue estando sujeta a la caducidad como un arma en manos del patronato, y las normas gravosas inscritas en el Código del Trabajo y en la Legislación laboral de la Administración Pública no sólo no fueron revisadas sino también rechazadas por PS, PSD y CDS propuestas con vistas a su revocación presentadas por el PCP en la Asamblea de la República.

La deuda pública sigue siendo un impedimento de recursos nacionales, un freno al desarrollo e instrumento de sujeción del país a las grandes potencias y al gran capital. El país sigue gastando más de 7 000 millones de euros de recursos públicos para el pago de intereses por la deuda y gasta más de 2 000 millones de euros en las PPP y en los contratos SWAP, recursos que son indispensables para mejorar los servicios públicos, aumentar los ingresos y dinamizar la inversión y la producción nacional.

La sumisión al euro no sólo no es cuestionada por el Gobierno sino que además este defiende la profundización de la llamada unión económica y monetaria. Aunque afirme reconocer la existencia de problemas en el funcionamiento de la moneda única, dada la indiscutible crisis que atraviesa la zona euro, el Gobierno, tanto PSD y CDS, siguen negando la recuperación de la soberanía monetaria.
La sumision a la Union Europea se plasma por la opción del gobierno minoritário del PS en aceptar los critérios derivados de las imposiciones que llegan desde Bruselas. Los compromisos firmados en los documentos presentados a la Comission, el Programa de Estabilidad y el Plan Nacional de Reformas , inscriben opciones sobre la deuda y el déficit de las cuentas publicas que impiden las necessárias respuestas en Salud, educación pública, transportes públicos, contratacion de personal, inversión en infraestruturas y cultura (donde el gobierno habia aplicado mas cortes). Al mismo tiempo sigue la opcion del resgate a la banca privada com miles de millones de euros. Opciones que hacen incompatibles la defensa del interés nacional y las imposiciones de la UE.
El acuerdo de hace 3 dias, entre el PS y el PSD, en materia de transferencias de competencias para los municipios y el cuadro financeiro plurianual de la UE, traduce quatro decadas de convergencia entre esos dos partidos por la desresponsabilizacion del estado a un lado, y el compromiso de esos dos partidos con las orientaciones de profundización de la integración capitalista, responsable del desarrollo desigual, injusto y asimétrico entre los diferentes países de la Unión Europea.

Uma política patriótica y de izquierda, la otra Europa necesaria
La fase actual de la vida política nacional y la solución política que la acompaña, a pesar de las posibilidades que abre y que no debe desperdiciarse, resalta aún más el objetivo indispensable de romper con la política de derecha y de romper con la sumisión a la Unión Europea.

Esa lucha por romper con la política de derecha, aunque inseparable de la consolidación de todas las medidas y avances positivos y la lucha contra los aspectos negativos que todavía están presentes, requiere una declaración clara de los objetivos centrales de una alternativa política patriótica y de izquierda que propone el PCP. Esta política, debido a su dimensión patriótica, tiene como objetivo central la soberanía nacional y la independencia, afirmando el derecho inalienable del pueblo portugués al poder de decisión con respecto a las opciones y directrices necesarias, y la prevalencia de esta voluntad soberana sobre todas las limitaciones e imposiciones extranjeras .

Lograr una política alternativa patriótica y de izquierda requiere, como factores determinantes, la ampliación de la organización, la unidad y la lucha de los trabajadores; la creciente intervención de todos los estratos antimonopolio, dentro de un gran frente social antimonopolista; un PCP más fuerte y un apoyo cada vez más amplio para el Partido, sus propuestas e iniciativas políticas.
La política patriótica y de izquierda que el PCP propone al país no solo es necesaria sino posible. Se basa en los principios y valores de la Constitución de la República Portuguesa, es parte del programa del PCP «Una democracia avanzada: los valores de abril en el futuro de Portugal».

Esta política, basada en los ejes y metas esenciales, de una dimensión política, económica, social, cultural, ambiental y de independencia nacional, tiene como elementos decisivos, en el marco político y en el situación económica y social actual del país, ocho prioridades:

- Liberar al país de la sumisión al euro y las imposiciones y limitaciones de la Unión Europea que, junto con otras expresiones de una política exterior soberana de paz y cooperación, afirme un país libre y soberano Portugal;
- Renegociar la deuda pública, en sus términos, intereses y montos, a fin de garantizar un servicio de la deuda que sea compatible con las necesidades de inversión pública, desarrollo y creación de empleo;
- Valorar la mano de obra y los trabajadores, con pleno empleo, aumentos salariales, reducción de las horas de trabajo, defensa de los puestos de trabajo con derechos, la lucha contra el desempleo y la precariedad, y garantizar mayores beneficios de jubilación y pensión;
- Defender y promover la producción nacional y los sectores productivos, con la planificación de la actividad económica, el desarrollo de una política de defensa de la industria manufacturera y minera, la agricultura y la pesca, que coloque los recursos nacionales al servicio de las personas y el país, y que reduce los déficits estructurales;
- Asegurar el control público de la banca, devolviendo los sectores estratégicos básicos de la economía al sector público, reforzando un Estado Empresarial Estatal fuerte y dinámico, apoyando a las micro, pequeñas y medianas empresas y al sector cooperativo;
- Asegurar una administración pública y servicios que sirvan a las personas y al país, valorando el Servicio Nacional de Salud como un servicio público universal y gratuito; educación pública gratuita y de calidad; un sistema de seguridad social público y universal; un servicio cultural público;
- Defender una política de justicia fiscal que alivia la carga fiscal sobre los ingresos de los trabajadores y las personas, lucha contra los paraísos fiscales y pone fin a los favores escandalosos de las grandes empresas.
- Defender el régimen democrático y respetar la Constitución de la República Portuguesa, mejorando los derechos, libertades y garantías, luchando contra la corrupción y garantizando un poder judicial independiente, que sea accesible para todos.
Em el marco de una Unión Europea irreformable, la implementación de políticas progresistas solo serán posibles con la ruptura com las políticas del proyecto de integración capitalista. La construcion de uma Europa de cooperación entre estados soberanos y iguales en derechos, que ambicionamos, solo es posible con la derrocada dela Unión Europea.

Me permitan, compañeros, caminando para las conclusiones, y ante el título de ese acto, que cierre con la idea de que una solución política no sirve a dos realidades distintas de la misma forma. Las soluciones políticas se construyen dialécticamente con una sólida caracterización y análisis de la realidad y en función de esto mismo. Se construyen condicionadas al camino que queremos seguir para alcanzar los objetivos que ambicionamos.
Si es verdad que debemos mirar al rededor para otras experiencias, debemos tomarlos como ejemplos que interpretamos de forma crítica y com amplio conocimiento de lo que son en realidad, para que no nos cerremos en esperanzas helénicas que sirven el duplo objetivo de mantener las políticas neoliberales y decepcionar a los pueblos.
Nuestra aportación no pretende ser destructiva de lo ideario de esperanza. Sino transmitir la confianza que es posible construir alternativas, basadas en la fuerte movilización y organización de las masas, de la clase trabajadora y del pueblo.

Fuente:

Comunistes de Catalunya

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