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Categoría: España

Estimados y estimadas camaradas, estimados compañeros y compañeras que hoy nos acompañáis, estimados miembros de las delegaciones internacionales:

En nombre del Comité Central del Partido Comunista de los Trabajadores de España, gracias a todos y a todas por vuestra presencia hoy aquí.

A la militancia del Partido, que mayoritariamente habéis viajado cientos de kilómetros, que habéis madrugado, que más tarde tenéis que volver a lanzaros a la carretera para llegar a vuestras casas cansados, de noche, quiero expresaros el reconocimiento de la dirección central por vuestra respuesta a la convocatoria de este acto que es sumamente importante para el Partido.

A la juventud comunista, a nuestros CJC, cantera de cuadros comunistas, escuela de revolucionarios, presente y a la orden en cada tarea que el Partido os solicita, quiero agradeceros que hayáis respondido tan positivamente al llamamiento que realizamos el pasado 3 de marzo, en vuestro X Congreso, justo cuando acababais de cerrar tres días de debates encaminados a colocaros a la vanguardia de la juventud obrera y de extracción popular de nuestro país.

A los y las camaradas que estáis en tareas de seguridad y de logística, gracias sinceras por vuestro esfuerzo y vuestro trabajo. Sin vosotros este acto no se podría celebrar.

Camaradas de las delegaciones internacionales, representantes de nuestros hermanos de México, de Italia, de Grecia, de Turquía… Qué mejores camaradas, qué mejores compañeros de trinchera que quienes han demostrado, con los hechos y no sólo de palabra, que son capaces de recibir una o mil balas, de plomo o de palabra envenenada, por nosotros, por nuestra propuesta común y compartida de defensa del marxismo-leninismo, de la necesidad de derrocamiento revolucionario del capitalismo, de la lucha incansable contra quienes sólo quieren impedir que la clase obrera cumpla con su misión histórica.

Camaradas Rafael, Guido, Giorgos, Kemal, trasladad a vuestros partidos nuestros más fraternales saludos, el abrazo sincero y la amistad eterna de los comunistas españoles.

Compañeros y compañeras de las plantillas de Carrefour, Telefónica, Peugeot, y otros muchos que no habéis podido venir, pero que apoyáis este acto desde la distancia, recibid nuestro respeto y admiración por dejaros la piel por los derechos de la clase obrera en vuestros centros de trabajo.

Llenáis de significado la palabra solidaridad, lucha obrera y defensa de la dignidad de una clase que, por muchos golpes que reciba a diario, más pronto que tarde se levantará y tomará en sus manos todo lo que produce, terminar de una vez por todas con la explotación y el robo constante al que nos someten los capitalistas.

Al resto de presentes, amigos y amigas del Partido o, simplemente, curiosos que hoy habéis venido porque queréis conocer de primera mano qué dice el PCTE, quiero daros las más sinceras gracias por llenar hoy este Ateneo de Madrid, por recuperar junto con nosotros estos muros y estos salones para el discurso comunista y revolucionario.

Con casi 100 años de diferencia, los comunistas volvemos a estar el mismo Ateneo de Madrid donde Mijaíl Borodin, delegado de la Comintern, se reunía con militantes del PSOE, en los primeros meses de 1920, para sentar las bases de lo que sería el primer partido comunista de nuestro país.

Un 15 de abril de 1920, cerca de aquí, se fundó el partido comunista español que, siendo ya sección española de la internacional comunista, fue llamado el partido de los cien niños por lo jóvenes que eran sus dirigentes. Sí, camaradas, fueron militantes muy jóvenes los que dieron el pistoletazo de salida al comunismo español. Cuando alguien os critique u os minusvalore por ser jóvenes, decidles que Pasionaria fundó el Partido Comunista Español con 25 años…

Un 13 de abril de 1921, también en esta ciudad, se fundó el partido comunista obrero español, con destacados dirigentes obreros como Isidoro Acevedo, que rompían con la II Internacional y hacían suyos los principios internacionalistas alumbrados por la Revolución de Octubre y la Rusia de los bolcheviques.

Pocos meses después, en noviembre de 1921, la fusión de estas dos organizaciones, auspiciada por la Comintern, dio nacimiento al Partido Comunista de España, también sección española de la internacional comunista, sigla histórica de los comunistas que durante décadas dio ejemplos gloriosos de lucha obrera y revolucionaria en nuestro país.

Camaradas, compañeras, amigos, el Partido Comunista nace en España al calor de la Revolución de Octubre pero, sobre todo, y que a nadie le quepa ninguna duda de que lo reivindicamos con orgullo, ¡los comunistas españoles somos hijos de la Internacional!,

Somos el resultado de la necesaria y obligada escisión de la socialdemocracia a comienzos del siglo XX debido al vergonzoso apoyo de los partidos de la II Internacional a “su” burguesía, a “sus” terratenientes, a “sus” imperialistas frente al resto de trabajadores y trabajadoras de otros países.

En nuestro ADN, por tanto, está no sólo la experiencia bolchevique que llevó al poder a la clase obrera en Rusia, sino también la lucha abierta contra quienes traicionan a la clase obrera y terminan llevándola a someterse a los capitalistas, a ser carne de cañón en las peleas entre capitalistas.

Hoy nuestro Partido no se llama igual que hace casi 100 años. Pero que nadie dude ni un momento sobre nuestro compromiso con la lucha de la clase obrera, sobre nuestro compromiso con el derrocamiento del poder capitalista y sobre nuestro compromiso con la construcción de un país para la clase obrera.

No tenemos más compromisos, no tenemos más ataduras, igual que entonces, nuestra única aspiración es llevar adelante la lucha revolucionaria consecuente para proceder a la construcción del socialismo-comunismo en España. De nuevo, Partido Comunista. De nuevo, el Partido Comunista.

Y es que hoy, por mucho que diga la propaganda de los capitalistas, el Partido Comunista es una necesidad para nuestra clase y para nuestro pueblo.

Un partido, una organización, no es el Partido Comunista únicamente porque se denomine así, porque se auto-titule así. Lo es porque tiene un objetivo estratégico, la construcción del socialismo-comunismo, al que subordina toda su táctica Lo es porque tiene la capacidad de expresar la posición independiente de la clase obrera en la lucha política e ideológica. Lo es porque no se somete, en ningún momento, a los intereses de otras clases o de otros grupos sociales.

Camaradas, amigos, ¿cómo no va a ser necesario el Partido Comunista?

Nosotros declaramos abiertamente nuestros objetivos y nuestra razón de ser: existimos para llevar a la clase obrera al poder, existimos para terminar con el poder capitalista en España, existimos porque la mayoría social, quienes lo producimos todo con nuestro trabajo, nos vemos privados sistemáticamente de esa riqueza, que sirve fundamentalmente para satisfacer las necesidades de unos pocos. Vivimos en un sistema que se basa en el robo organizado y sistemático a la mayoría trabajadora. ¿Cómo no va a ser necesario el Partido Comunista?

Si la mayoría somos quienes producimos, la mayoría somos quienes tenemos que decidir qué se hace con el fruto de nuestro trabajo, con la riqueza que producimos. Por tanto debemos tomar las riendas del país, las riendas de la sociedad, recuperar lo que es nuestro y terminar de una vez por todas con el robo y el saqueo al que los capitalistas nos han condenado.

Hay voces que nos dicen que ya no hay necesidad de que existan los partidos comunistas. Algunas de esas voces vienen incluso de antiguos comunistas. Hay quienes afirman que somos objetos de anticuario, que estamos anquilosados, desfasados, que somos cosa de otro siglo y que, en el siglo XXI, ya no tiene sentido nuestra existencia.

Camaradas, cuanto más oigáis eso, más razones habrá para la lucha. Cuanto más oigáis eso, es que estaremos haciendo un mejor trabajo, porque más necesitarán nuestros adversarios utilizar todos sus esfuerzos para desacreditarnos, para hacernos de menos, para intentar dividirnos y retrasar nuestro crecimiento y nuestro avance.

A todos esos que ponen en duda, o se sorprenden, de que todavía exista el Partido Comunista, a todos esos que piensan que el capitalismo es el único sistema posible, que los únicos partidos a tomar en serio son los partidos capitalistas, dirigíos con tranquilidad, con seguridad, y planteadles alguna de estas cosas que voy a mencionar a continuación.

1) Los partidos capitalistas nos dicen que ha llegado la recuperación económica. Que hemos pasado la crisis. Sin embargo, los datos demuestran que, en España, la pobreza aumentó durante la crisis 4 veces más de lo que se ha reducido durante la recuperación. Por tanto, no hay recuperación para la mayoría de la clase obrera y de las capas populares en general. ¿No es necesario el Partido Comunista?

2) Los partidos capitalistas nos llaman a confiar en el sistema, a posponer para mañana nuestras reivindicaciones. Sin embargo, los datos dicen que eso que ellos llaman clase media tiene hoy 10 puntos menos de la renta nacional de lo que tenía en 2010. ¿Quiénes han gobernado durante ese periodo en España? El PSOE, el PP y de nuevo el PSOE. Y junto a ellos las fuerzas políticas que les apoyan o que les apoyarán, sus muletas a izquierda y derecha. ¿No es necesario el Partido Comunista?

3) Los partidos capitalistas nos dicen que con el esfuerzo individual podemos progresar, o sea, convertirnos en burgueses. Sin embargo, los datos dicen que si una persona nace en una familia de renta alta ganará un 40% más de los niños que hayan nacido en un núcleo familiar con rentas bajas. O sea, la pobreza y la riqueza se heredan. El que nace pobre tiene prácticamente asegurado seguir siendo pobre. ¿No es necesario el Partido Comunista?

4) Los partidos capitalistas nos dicen que la democracia burguesa es el sistema que más y mejor garantiza el respeto a los derechos humanos. Sin embargo, los datos dicen que la diferencia en la esperanza de vida entre los barrios más ricos y más pobres de Barcelona llega a los 11 años y en Madrid a los 7. Dicho de otra forma, la burguesía vive entre 7 y 11 años más que los trabajadores, lo que constituye un verdadero genocidio social. Nos roban el fruto de nuestro trabajo y nos roban la vida misma. ¿No es necesario el Partido Comunista?

5) Los partidos capitalistas nos dicen que hay que supeditarlo todo a la recuperación y al crecimiento económico, pero los datos demuestran que desde el inicio de la recuperación el 1% más rico tiene 24,42 de cada 100 euros de riqueza, mientras que el 50% más pobre se tiene que repartir 7 euros de cada 100”. La recuperación y el crecimiento, son recuperación y crecimiento para el capital, no para el pueblo trabajador. ¿No es necesario el Partido Comunista?

6) En el mismo sentido, en España crecen los hogares sin ningún tipo de ingreso y, al mismo tiempo los supermillonarios. Los hogares sin ingresos son 617.000 y las personas con más de 40 millones de euros son 1.690, un puñado de familias. ¿No es necesario el Partido Comunista?

7) Los partidos capitalistas están de acuerdo en convertirnos en un país totalmente dependiente en materia energética. Clausuran nuestras térmicas y demonizan nuestras fuentes de energía como el carbón, pero la prensa titulaba el 20 de febrero pasado que más del 40% de la población española sufre pobreza energética. Y subtitulaba, la pobreza energética en España podría ser responsable de unas 7.100 muertes prematuras al año. Además según Eurostat, el pasado año el gasto en electricidad se situó en 745,9 euros por persona, un 55,6% más caro que hace 10 años. ¿Han subido vuestros salarios un 55,6% en los últimos años? NO, en ese período han caído tres puntos. ¿No es necesario el Partido Comunista?

8) Los partidos capitalistas hablan de pactos de Estado contra la pobreza infantil, pero los datos dicen que el 28% de los menores de 16 años (2,1 millones de niños) viven en riesgo de pobreza; 700.000 de los cuales lo hacen en situación de carencia severa, es decir, no tienen garantizada la alimentación o cosas tan básicas con la luz o la calefacción. Y seguía diciendo, la mitad de esos niños repite curso, frente al 8% del resto de escolares. Preguntemos en nuestro entorno, preguntemos a ese defensor del capitalismo y los capitalisats ¿Es tolerable esta situación? ¿No es necesario el Partido Comunista?

9) En el mundo, la fortuna de los milmillonarios aumentó en un 12% en el último año -2.500 millones de dólares diarios- mientras que la riqueza de la mitad más pobre -3.800 millones de personas- se redujo en un 11%. ¿No es necesario el Partido Comunista?

10) Cada semana, en nuestro país, se trabajan casi tres millones de horas extraordinarias que no se pagan. TRES MILLONES.

¿Todavía alguien tiene el valor de decirnos que no es necesario el Partido Comunista?

Esto, amigos y amigas, es el capitalismo. Es el resultado de la gestión capitalista, llevada a cabo en nuestro país por gobiernos socialdemócratas y por gobiernos conservadores. Podemos seguir poniendo datos sobre todos los aspectos de la vida de nuestra clase y de nuestro pueblo, datos sobre la juventud, sobre la mujer, sobre las pensiones, sobre la contratación temporal, sobre lo que queráis, y todos nos indican lo mismo.

Nos indican que no hay salida en el capitalismo, que el capitalismo es un sistema moribundo y agotado, cuya supervivencia supone una amenaza de muerte para la humanidad.

Por eso, camaradas, por eso amigos y amigas, existe la necesidad histórica y urgente de su sustitución por el socialismo-comunismo.

Por tanto, ¡cómo no va a hacer falta el Partido Comunista, que es el único partido, que es la única organización, que dice abiertamente que tiene un modelo de país en el que estas cosas no pasen, en que estas cosas no se toleren, en que estas cosas sean un mal recuerdo de un pasado al que no queremos volver!

Por eso hay que fortalecer el Partido Comunista, organizarse en el Partido Comunista y desarrollarlo al máximo en los lugares donde trabajamos y donde vivimos, haciéndonos más y más fuertes para resistir los ataques de los capitalistas y de sus partidos. Fortalecer el Partido Comunista es condición necesaria para que la resistencia de hoy se convierta en contraataque de mañana.

Pero hay quienes, denominándose comunistas, portando el nombre de partido comunista, olvidan esta realidad. Cuando los partidos comunistas se convierten en parte de lo que están obligados a destruir, es cuando pierden su sentido.

En España tenemos una amplia experiencia: el movimiento comunista ha dado varios ejemplos de situaciones de renuncia a la única misión que da sentido a nuestra existencia. Por traiciones, por incapacidades, por lo abrumador de la tarea, eso da igual ya, lo cierto es que nuestro movimiento ha estado a punto de desaparecer.

Pero, afortunadamente, no lo ha hecho. Humildemente, pero alto y claro, afirmamos que hoy siguen vivos y fuertes en el PCTE los ideales y los anhelos de nuestros camaradas que en 1920 fundaban aquel “partido de los cien niños”, que en 1921 fundaban el PCOE, que en noviembre de 1921 fundaban el PCE, que lucharon en la guerra nacional revolucionaria contra la bestia fascista, que se convirtieron en la única fuerza real de oposición al franquismo, que se resistieron a la traición eurocomunista, que en el Congreso de Unidad Comunista de 1984 crearon un partido que aspiraba a derrotar al carrillismo y que defendieron con vehemencia las experiencias de construcción socialista y el internacionalismo proletario, que reivindicaron el marxismo-leninismo contra viento y marea, que dijeron no a los engaños de la socialdemocracia con la OTAN y la UE…

El movimiento comunista en España está muy vivo, el Partido Comunista está muy vivo, y a nivel internacional también estamos muy vivos. Con orgullo podemos decir que somos el único partido español que está presente en todas las instancias del movimiento comunista internacional, estamos en los Encuentros Internacionales de Partidos Comunistas y Obreros, estamos en la Revista Comunista Internacional, estamos en la Iniciativa Comunista Europea, ¿quién más puede decir eso hoy?

Camaradas, nuestro compromiso es mantener y desarrollar la lucha obrera y popular por el socialismo-comunismo.

No vamos a permitir que nadie nos entretenga, nos distraiga o nos diga lo que tenemos que hacer o lo que tenemos que defender.

Nuestra historia, nuestra sangre, nuestra experiencia y los principios comunistas son nuestra guía. Quien quiera otras propuestas, otras experiencias u otras ideologías, que busque en otra parte.

Camaradas, hoy la situación política en España viene determinada por las convocatorias electorales sucesivas. Más de tres meses de circo electoral, de mercadeo de propuestas, de espectáculo destinado a revalidar el engaño a las masas trabajadoras que no debe hacernos perder de vista que estamos en un momento de gran importancia.

Sí, pero no porque esté en juego qué bloque capitalista ocupa la Moncloa en el próximo período, sino porque vamos hacia la consolidación de un bipartidismo ampliado que va a determinar ciertos aspectos de la lucha de clases en España en los próximos años. La explotación de nuestra clase y de nuestro pueblo se va a seguir produciendo tras estas convocatorias electorales, pero de una forma renovada, un poco diferente a lo que conocíamos hasta el momento.

Lamentablemente, nosotros no somos todavía lo suficientemente fuertes como para ser determinantes en este período electoral. Somos la primera candidatura comunista en España, pero más allá de la satisfacción momentánea que ese dato nos pueda producir, en la práctica es totalmente insuficiente dados los tremendos retos que hay por delante. Muy pocos trabajadores saben de nosotros, todavía son pocas las personas que están dispuestas a apoyarnos.

En los centros de trabajo y estudios, en los barrios obreros y populares, tampoco somos todavía lo suficientemente fuertes. Estamos sentando las bases, estamos pisando el acelerador, pero todavía es pronto, todavía estamos verdes, todavía la conciencia obrera está dominada por el posibilismo, por el mal menor, por la aceptación de las mentiras que difunde la socialdemocracia.

A pesar de todos los datos que se han expuesto anteriormente, nuestra clase y nuestro pueblo siguen confiando en los capitalistas. Siguen dejándose llevar por sus engaños, y si reaccionan ante estos partidos capitalistas, muchas veces lo hacen de manera reaccionaria, entregándose a las versiones más radicales de los partidos capitalistas. Pero sin romper con el capitalismo.

Camaradas, compañeros, el radicalismo capitalista es inútil y es peligroso. Sirve como válvula de escape de la frustración y la rabia popular, pero también para consolidar el bipartidismo, ampliándolo incluso. El radicalismo capitalista, a un lado o al otro, es demostración de la capacidad de la burguesía para recomponer y reorganizar su dominio en un momento como el actual, en que necesita de la mayor unidad posible para afianzar su modelo de explotación. Y sí, esa unidad esencial se va a seguir dando aunque nos encontremos con un Congreso de los Diputados con más partidos que nunca tras el 28 A. Habrá PSOE, PP, Podemos, Ciudadanos, Vox, Mareas, confluencias, encuentros y desencuentros, PNV y Esquerra, Bildu y el Pdecat —o como se llamen ahora—, canarios, valencianos… ¿Y?

¿Alguien se atreverá a decir que en ese parlamento hay alguna fuerza que no sea capitalista? No, camaradas, vamos a tener desde el programa de máximos de la burguesía hasta el programa de máximos de la socialdemocracia, pero si no estamos nosotros no va a estar el programa de máximos de la clase obrera. ¡Por eso hay que reforzar al PCTE! ¡Para hacerles frente, para oponer nuestro programa de emancipación a sus programas de dominación y explotación!

Sí, camaradas, los tiempos exigen que hablemos del programa de máximos de la clase. Que utilicemos nuestras propuestas concretas e inmediatas no como medidas para debatir en el hemiciclo, sino para aglutinar la lucha en las fábricas, en los talleres, en los polígonos, en los barrios, para explicar a nuestros hermanos de clase que hay que empezar por lo concreto y lo inmediato para llegar, más pronto que tarde, a construir ese país para la clase obrera en que no tendremos que soportar más explotación ni más saqueo.

Camaradas, compañeras y compañeros, son tiempos de disyuntiva, de tomar decisiones valientes. Aquí, ahora, digo bien claro y bien alto que para el Partido Comunista, para el PCTE, la disyuntiva no es elegir la forma en que se gestione nuestra explotación, que la disyuntiva no es entre qué sector de la burguesía nos impone su programa.

Aquí os digo que no nos van a hacer elegir el color de nuestras cadenas, ni nos van a enredar con sus llamamientos a la falsa unidad, esa de la que sólo se acuerdan cuando se avecinan procesos electorales.

Nosotros somos grandes defensores de la unidad, claro que queremos la unidad, ¡claro que queremos que la clase esté unida frente a quienes la quieren dividir por razón de lengua, de sentimiento de pertenencia nacional, de antigüedad o de tipo de contrato!

¡Claro que queremos la unidad! Los comunistas hacemos bandera de la unidad:

La unidad de los trabajadores y trabajadoras en los centros de trabajo.
La unidad del estudiantado en la defensa de su futuro.
La unidad de las trabajadoras en la lucha por preservar y extender los derechos de la mujer.
La unidad de clase obrera en todas las luchas que se libran para que nuestro pueblo tenga un futuro.
La unidad de quienes creemos que todas las riquezas del país se supediten al interés colectivo.
La unidad de quienes consideramos que el trabajo es un derecho y un deber, de quienes creemos que no hay razón alguna para que se extienda la pobreza, para que los sueldos no alcancen para vivir o para que haya gente sin casa en un país de casas vacías.
La unidad de quienes jamás aceptaremos que en los barrios obreros de Barcelona la esperanza de vida de nuestra gente sea 11 años menos que la de la burguesía, o que vivamos 7 años menos que los capitalistas en el caso de Madrid.
La unidad de quienes nos oponemos a la guerra imperialista, de quienes defendemos que los pueblos deben ser libres para decidir su futuro, de quienes nos guiamos por los principios del internacionalismo y la solidaridad.

La unidad es una necesidad para los trabajadores y trabajadoras, no nos cabe duda de ello.

Pero la unidad que otros pregonan es otra cosa. Es sumisión a sus programas, es subordinación a sus propuestas para sostener y continuar el sistema capitalista.

Es el momento de que lo escuchen bien:

No queremos la unidad con quienes tan solo aspiran a gestionar el capitalismo.
No queremos la unidad con quienes no cuestionan la Unión Europea ni la pertenencia de nuestro país a la OTAN.
No queremos la unidad con los responsables de la desindustrialización y de las reformas laborales, con los que introdujeron en nuestro país las Empresas de Trabajo Temporal y extendieron el despido objetivo.
No queremos la unidad con aquellos que un verano reformaron el artículo 135 de la Constitución para someter completamente al país a las necesidades del capital.
No queremos la unidad con quienes privatizan, con quienes recortan nuestros derechos y libertades.
No queremos la unidad con aquellos que apoyan golpes de Estado en terceros países y se ponen a las órdenes de potencias extranjeras, como han demostrado muy recientemente en Venezuela, ante el silencio clamoroso de algunos.

Camaradas, la unidad con los partidos capitalistas significaría convertirnos en cómplices de sus acciones contra la clase obrera y los pueblos, y ahí que nos esperen vernos, porque nosotros no hemos nacido para subordinarnos a los capitalistas, hemos nacido para terminar con los capitalistas.

Amigos, amigas, creo que lo he dicho bastante claro, creo que no he dejado lugar a dudas. Pero como en estos tiempos hay que ser muy explícito, lo voy a decir de otra manera:

Estamos hartos de los llamamientos al voto útil, estamos hartos de los llamamientos al voto “de izquierdas”, estamos hartos de que nos metan miedo y de que nos quieran engañar continuamente con llamamientos a apoyar el mal menor, a apoyar a la socialdemocracia vieja o nueva.

Alguien tiene que decirlo y somos nosotros:

El PSOE es un partido de traidores a nuestra clase: desde el apoyo de los socialistas al golpe de Casado en Madrid, que facilitó el triunfo de los fascistas hace ahora 80 años, a su rechazo a la lucha guerrillera y clandestina contra el franquismo, que recayó prácticamente en exclusiva en los comunistas; desde su financiación por la socialdemocracia alemana en la Transición hasta su traición al pueblo saharaui; desde la reconversión industrial que impulsaron al terrorismo de estado de los GAL; desde su OTAN de entrada no a las reformas laborales, la legalización de las ETT, la Ley Corcuera, la participación en las guerras imperialistas (Irak, Yugoslavia, Afganistán, Libia), la reforma del 135 de la Constitución o, muy recientemente, su cinismo en el asunto de los refugiados o su papel de fiel lacayo del imperialismo en Venezuela.

¿No ha quedado bien claro ya que el PSOE es enemigo de los trabajadores y de los pueblos?

¿Unidad con esos?¿Pero de qué hablan quienes nos llaman a la unidad con esa gente?

¿Y PODEMOS y las confluencias qué? Los que se han resignado a ser apoyo del PSOE, los que se han entregado totalmente a la vieja socialdemocracia, a proponer fórmulas de gestión “moderna y eficiente” del capitalismo español, los que decían que querían asaltar los cielos y han terminado por arrastrarse en los despachos y en la moqueta. ¿En qué se concretan sus llamamientos a la unidad? ¿No quieren estar solos en su entrega al PSOE? ¿No quieren que haya nadie que les diga que para este viaje no hacían falta tantas alforjas, ni tanta grandilocuencia, ni tantas falsas ilusiones?

Que no nos esperen en esa falsa unidad, camaradas. Nosotros estamos construyéndola donde importa, en los centros de trabajo, en los barrios, en los centros de estudios. Ahí, sí nos encontrarán.

Camaradas, soy plenamente consciente de que, en estos tiempos de falsos dilemas y dicotomías superficiales, hay quien puede verse tentado de aprovechar mis palabras para decir que, como no apoyamos a PSOE y PODEMOS, le damos aire a PP, Ciudadanos y VOX.

La vieja dicotomía que tanto le gusta a la socialdemocracia. O conmigo o contra mí. Pues que sepan que no les va a valer de nada con nosotros. No somos nosotros los que decimos que queremos pactar un gobierno con Ciudadanos, ni los que decimos que quizás nos equivocamos en 2016 al no apoyar el tándem Sánchez-Rivera para la Moncloa.

Esos no somos nosotros, Pedro; no somos nosotros, Pablo. Sois vosotros.

Nosotros lo hemos dicho con claridad, VOX es expresión del programa de máximos de la burguesía, son los que quieren terminar con la sanidad y las pensiones públicas, son los que quieren reducir al mínimo los impuestos sobre la renta y los beneficios empresariales, los que quieren convertir todo el suelo en urbanizable y privatizar la educación, por poner algunos ejemplos. Lo que no se atreve a decir el PP, lo dice VOX, envolviéndose en la bandera, volviendo a hacer verdad aquello que ya decía Machado: “En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva”.

Ellos, los burgueses, los capitalistas, tienen a VOX.

Aquí digo, alto y claro, que los trabajadores y trabajadoras de España tienen, de nuevo, al Partido Comunista.

Camaradas, compañeras, amigos, este acto no tiene otra pretensión que decir abiertamente, a todo el mundo, que los comunistas estamos muy vivos, que no nos escondemos, que vamos a volver a ser una fuerza determinante en la historia de este país. Como decía Celaya: “De cuanto fue nos nutrimos, transformándonos crecemos y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto”.
Venimos de lejos y ahora lo que queremos es que nos acompañéis a donde vamos.
Hacia un lugar donde la educación, la sanidad, y todos los servicios públicos sirvan única y exclusivamente para mejorar nuestras vidas, y no para engordar beneficios empresariales.
Hacia un lugar en el que la industria vuelva a dar de comer a millones de familias.
Hacia un lugar en el que se trabaje para vivir, y no al contrario. En el que la dignidad no sea un precio a pagar para poder poner un plato en la mesa. En el que el derecho a la vivienda sea inalienable. En el que una mujer no tenga que trabajar ochenta días más que un hombre al año para cobrar lo mismo. En el que nuestros jóvenes no tengan que irse lejos para vivir de su trabajo.
Vamos hacia un país que no pertenezca a las multinacionales, que le diga NO a una Unión Europea que nos saquea, que le diga BASTA a los monopolios. Que le diga a la OTAN: ni un muerto más en nuestro nombre.
De nuevo, Partido Comunista:

Partido Comunista para derogar todas las contrarreformas laborales.

Partido Comunista para rebajar la edad de jubilación a 60 años.

Partido Comunista para que la prestación por desempleo de carácter indefinido y sin condiciones.

Partido Comunista para ilegalizar las ETT.

Partido Comunista para nacionalizar la energía, la banca y los seguros.

Partido Comunista para cerrar las casas de apuestas.

Partido Comunista para expropiar las viviendas en manos de la banca y los fondos buitre.

Partido Comunista para expulsar a las empresas de la sanidad y la educación.

Partido Comunista para romper con la UE y con la OTAN.

Partido Comunista para empezar a construir un país para la clase obrera.

Camaradas, compañeros y compañeras, amigos:

¡A la calle!, que ya es hora de pasearnos a cuerpo y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

Reforzad las filas del Partido Comunista, apoyad al Partido Comunista durante las campañas electorales, cread estructuras del Partido en vuestros barrios, en vuestras localidades, en vuestros centros de trabajo, combatid con todas vuestras fuerzas contra los reaccionarios, contra todos los enemigos de la clase obrera, contra quienes nos engañan y nos explotan, y no dejéis nunca de estar en primera línea de combate por los derechos de la mayoría trabajadora.

Compañeras, amigos, camaradas, pues vivimos, anunciamos algo nuevo, anunciamos un país para la clase obrera.

¡Viva el Partido Comunista de los Trabajadores de España!
¡Viva el movimiento comunista internacional!

Madrid, 6 de abril, 2019.

Fuente :

PCTE – Partido Comunista de los Trabajadores de España

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